No soy especialmente aficionado al deporte, y menos al fútbol, pero para estar a tono con mis hijos y poder hablar con ellos con más facilidad, decidí ponerme al día. Para ello , me informé entre mis amistades, y me recomendaron varios programas deportivos de televisión. En concreto, me dijeron que había unas tertulias deportivas estupendas en unos programas llamados " teledeporte", "punto pelota" y "futboleros". Que allí hablaban unos tíos que sabían muchísimo de fútbol , sobre todo, y me pondrían al día en un par de noches.
Me volví un poco loco al principio porque en los anuncios de esos programas se dice que son deportivos y, sin embargo, en todos ellos lo único que alcanzaba a escuchar eran las tropelías y canalladas que cometía ese señor al que unos llamaban Mouriño ( luego me informé y ya sé que es Mourinho ); otros, la mayoría, se referían a él simplemente con adjetivos : el canalla, el prepotente, el mentiroso, el sinvergüenza, el degenerado, el chulo, el cínico, etc...
Supuse, como es obvio, que me había equivocado al sintonizar los diferentes programas, aunque en los índices de mi decodificador salían "teledeporte " , "punto pelota" y "futboleros".
Entonces, convencido de que el decodificador estaba mal, y que la cosa no tenía remedio, me resigné a no aprender nada de fútbol ni de deportes, pero me quedé zapeando entre esas tertulias.Así pude aprender un montón de cosas sobre ese sujeto deleznable .
La peor de todas las barbaridades de ese hombre es que, al parecer, había destrozado la vida y arruinado la carrera profesional de un chico estupendo , humilde, que por lo visto tenía una tienda de empanadillas en Móstoles , que regentaba junto a su novia, una tal Sara, que era también una chica estupenda. Ambos son una pareja muy querida, por su bondad y decencia, no solo en Móstoles, sino en toda España, ya que sus empanadillas eran famosas en todo el Estado español, y muy apreciadas especialmente en Cataluña.
Por lo visto, ese portugués taimado, aunque no había pruebas fehacientes, había envenenado las empanadillas y les había arruinado el negocio y la vida. Les habían embargado todos sus bienes , presentes y futuros, y se enfrentaban a grandes penas de prisión. Ella había intentado suicidarse varias veces.
Indignado, llamé a un amigo que trabaja en el Servicio Antiterrorista de la Policía, para mostrar mi asombro porque semejante alimaña estuviese suelto y no entre rejas de por vida. Me enfadé con él, le llamé inútil, vago y exigí el inmediato esclarecimiento de los hechos y que se pusieran las pilas ya.
Cuando terminé de gritar e insultarle, mi amigo me dijo : "¿ De que me hablas?. No entiendo nada. Qué empanadillas son esas".
Respondí airado : sabes perfectamente de quién hablo. Está en todas las teles ahora mismo. El tal Mouriño.
Mi amigo, con voz claramente airada , me respondió: "vete a tomar el pelo a tu padre y tu a tomar por culo. No son horas de gilipolleces. Si tanto odio tienes al entrenador del Madrid, llama a Florentino Pérez y que lo eche".
Y me colgó. Pregunté a mis hijos y resultó que era cierto. Ese canalla entrenaba al Madrid. Qué vergüenza, permitir a un terrorista trabajar en un equipo tan famoso.